Anatomía forense: elementos de un currículum
Como si de una autopsia se tratara, hoy vamos a colocar, como un cadáver, el currículum o programa educativo en la mesa camilla. Vamos a analizar los diferentes órganos o partes de su "cuerpo organizado de conocimientos". Hay muchos posibles elementos, pero vamos a simplificarlos en 4: los objetivos, los contenidos, la metodología y la evaluación.
La idea es ofrecer perspectivas y herramientas como si fueran un instrumental quirúrgico, para que con esas herramientas podamos analizar cualquier programa educativo y podamos crear o rediseñar nuestros propios programas en el futuro, ya sean el syllabus o programa de una asignatura o ya sea un proyecto curricular más amplio (por ejemplo, el Proyecto Educativo de Centro o PE).
| Lección de anatomía (Rembrandt, 1632) |
Objetivos: ¿Para qué educamos?
Los objetivos son el “norte” del currículum. Definen y expresan aquello que se quiere lograr en el proceso educativo y, más concretamente, en el aprendizaje de los estudiantes. Hasta aquí podemos estar de acuerdo fácilmente.
Pero a partir de aquí empieza la discusión. Existen distintas maneras de entender esos objetivos, y cada perspectiva aporta algo valioso.
- Definición clásica, orientada a los resultados del aprendizaje. Uno de los teóricos del currículum más importante, Ralph Tyler, en Principios básicos del currículum (1949) define los objetivos como especificaciones que determinan el comportamiento que los estudiantes deben lograr al finalizar el programa educativo. Por tanto, implica que esos resultados puedan observables, idealmente medibles, para poder determinar en qué medida cada estudiante se ha acercado al desarrollo pleno de esa conducta o habilidad. Esa perspectiva, estandarizadora, pone los cimientos del modelo de una educación por competencias, donde la competencia es el término que define un comportamiento observable, algo que el estudiante es capaz de hacer, es competente haciendo.
- Definición más humanista, orientada al desarrollo integral de cada estudiante, es la que propone, entre otros, Elliot Eisner, educador de artes. Para Eisner los objetivos del currículum expresan unas intenciones pedagógicas, pero lo que es central es que el estudiante pueda desplegar a través del currículum sus propias capacidades y significados.
- Definición más social y abierta de los objetivos del currículum, como la que promueve el británico Lawrence Stenhouse, para quien un programa educativo es un punto de partida, no de llegada, pues el currículum es un proyecto elaborado colectivamente, en constante construcción, un proceso de investigación y experimentación para el estudiante. Según este enfoque, los objetivos no son metas rígidas, sino marcos de referencia que guían el aprendizaje. Así, se alienta a los estudiantes a participar activamente en su propio aprendizaje, evaluando sus progresos y desarrollando un pensamiento crítico.
- recordar
- comprender
- aplicar
- analizar
- evaluar
- crear
Contenidos: ¿Qué hay que aprender?
Los contenidos representan el conocimiento y las habilidades que el estudiante debe aprender, aquello que constituye la sustancia o materia misma de su proceso de aprendizaje. Si el currículum fuera una receta de cocina, los contenidos serían no solo la lista de ingredientes sino la secuencialidad u organización de su preparación.Pero el dilema es... ¿qué podemos considerar como un contenido de aprendizaje? ¿Los temas que se trabajan? ¿Las habilidades que se desarrollan? Una de las propuestas de categorización (clasificación) de los contenidos de un currículum es la ofrecida por la UNESCO a partir del trabajo liderado por Jacques Delors (1996) y sus "cuatro pilares de la educación":
Estos pilares permiten diseñar currículos integrales, abordando el aprendizaje desde múltiples perspectivas, buscando un equilibrio mayor y una mayor riqueza en el contenido de los programas.
En cuanto a la organización de contenidos, existe una discusión contemporánea entre los currículos organizados por temas y aquellos organizados en Proyectos. Un currículum temático se estructura en bloques como Matemáticas, Lengua o Educación Física, donde los conocimientos se presentan agrupados en torno a una disciplina o ciencia. Sin embargo, en un currículum basado en proyectos, los estudiantes trabajan en problemas complejos que requieren el uso integrado de conocimientos y habilidades de diferentes disciplinas. Por ejemplo, un proyecto podría abordar el tema del cambio climático, integrando ciencias naturales, geografía, comunicación y habilidades de investigación.
- Aprender a conocer: Este pilar se centra en el aprendizaje de conocimientos teóricos. Por ejemplo, en biología, conocer las partes de una célula.
- Aprender a hacer: Enfatiza el aprendizaje de habilidades prácticas, como realizar un experimento de laboratorio.
- Aprender a ser: Este es un componente más introspectivo, enfocado en el desarrollo personal y ético del estudiante. Podría incluir actividades que fomenten la creatividad o la expresión de la identidad personal.
- Aprender a convivir: Orientado a la socialización y a la convivencia en comunidad, muy presente en los proyectos de educación para la paz y del desarrollo de la ciudadanía.
Estos pilares permiten diseñar currículos integrales, abordando el aprendizaje desde múltiples perspectivas, buscando un equilibrio mayor y una mayor riqueza en el contenido de los programas.
En cuanto a la organización de contenidos, existe una discusión contemporánea entre los currículos organizados por temas y aquellos organizados en Proyectos. Un currículum temático se estructura en bloques como Matemáticas, Lengua o Educación Física, donde los conocimientos se presentan agrupados en torno a una disciplina o ciencia. Sin embargo, en un currículum basado en proyectos, los estudiantes trabajan en problemas complejos que requieren el uso integrado de conocimientos y habilidades de diferentes disciplinas. Por ejemplo, un proyecto podría abordar el tema del cambio climático, integrando ciencias naturales, geografía, comunicación y habilidades de investigación.
Ojo. Un currículum por proyectos no implica solo que los proyectos son actividades para "aplicar" los temas dados en clase, o para desarrollar los contenidos del programa, sino que esas actividades o proyectos son las que constituyen el eje mismo del currículum y, asociado a esos proyectos están las habilidades, valores y conocimientos que se derivan de los objetivos de aprendizaje de esa asignatura.
Metodología: ¿Cómo vamos a enseñar?
La metodología implica las estrategias y técnicas que el docente utiliza para propiciar y motivar el aprendizaje. Es, por tanto, la didáctica del currículum: el conjunto de estrategias docentes, de recursos y materiales, de diseño de las actividades, que conforman el cómo se enseña algo, mediante qué acciones y recursos.Una discusión clásica desde hace, al menos, medio siglo es la que enfrenta dos enfoques o paradigmas didácticos globales:
- Pedagogía expositiva o magistral (metodología centrada en la enseñanza): Tradicionalmente, esta ha sido la metodología predominante, en la que el profesor transmite el conocimiento y el estudiante lo recibe (escuchando, tomando apuntes, respondiendo a las preguntas del profesor). Es útil para ordenar y comunicar una manera de entender cierta información o contenido. Tan útil, de hecho, que lleva milenios sobreviviendo a todo tipo de cambios educativos.
- Aprendizaje activo y colaborativo (metodología centrada en el aprendizaje): Este enfoque promueve que los estudiantes participen activamente en su propio proceso de aprendizaje (learning by doing).
Más allá del enfoque o modelo metodológico general que se elija, hay un repertorio de técnicas didácticas más específicas que el docente puede utilizar para diseñar toda la experiencia completa de aprendizaje o para abordar algunos objetivos específicos de su programa. Ejemplos de metodologías activas incluyen la gamificación, donde el aprendizaje se estructura como un juego, o el aprendizaje basado en proyectos.
Cada técnica tiene sus pros y contras y la elección dependerá de las necesidades de los estudiantes, del contexto y de los recursos disponibles. También de la visión pedagógica o estilo docente de cada educador/a.
Evaluación: ¿Cuánto hemos logrado o qué tan bien va el aprendizaje?
La evaluación es el proceso de recopilar información sobre el progreso de los estudiantes y determinar si los objetivos de aprendizaje han sido alcanzados. Existen varios tipos de evaluación:Según su función:
- Formativa: Busca mejorar el aprendizaje en el proceso. Un ejemplo es el feedback continuo sobre tareas.
- Sumativa: Se realiza al final del proceso, para comprobar lo aprendido, como un examen final.
- Continua: Se realiza a lo largo de todo el curso y permite ajustes en el proceso.
- Final: Ocurre al finalizar el periodo de aprendizaje.
- Heteroevaluación: El profesor evalúa al alumno.
- Coevaluación: Los niños/as se evalúan entre sí.
- Autoevaluación: El propio niño/a reflexiona sobre su aprendizaje.
Existen muchas herramientas como rúbricas, listas de cotejo, portafolios o exámenes. Por ejemplo, una rúbrica detallada puede ayudar a evaluar la habilidad de un estudiante para trabajar en equipo en un proyecto de ciencias.
Me ha parecido muy valiosa esta entrada: especialmente interesante me ha resultado la metáfora utilizada para analizar el currículum como un cuerpo humano, ya que proporciona una perspectiva muy visual y estructurada para descomponer sus elementos clave. La comparación entre los enfoques clásicos, humanistas y sociales en la definición de objetivos me parece especialmente valiosa, porque invita a reflexionar sobre cómo diseñar programas educativos que equilibren resultados medibles con el desarrollo del estudiante.
ResponderEliminarTambién destaco el análisis de los contenidos a través de los "cuatro pilares de la educación" de Delors, que enriquece mucho la visión de lo que implica aprender. Finalmente, el contraste entre la pedagogía expositiva y las metodologías activas es un recordatorio muy útil de la importancia de adaptar las estrategias a las necesidades de los estudiantes y al contexto.