Nuestra asignatura se llama "Didáctica e innovación curricular", así que tenemos 3 potentes ingredientes por el precio de uno. La innovación la abordaremos en el curso más adelante. De momento, toca comprender qué es la didáctica y qué el currículum y trazar relaciones entre ambas que nos permitan diseñar, gestionar y valorar experiencias educativas.
Regla de oro: para entender lo que algo es, sirve de mucho contrastarlo con otro elemento parecido. Y para sabes qué es la didáctica qué mejor que compararla con la Pedagogía.
La Pedagogía tiene una noble y retadora misión. La Pedagogía (del griego, "Paidós", niños y "agós", conducción o formación, es decir, "formar al ser humano"), es la ciencia (crítica) de la educación. Es la ciencia que se ocupa de qué debe enseñarse o aprenderse en un centro o entorno educativo (sus fines y objetivos); y se hace preguntas acerca de qué significa aprender (sus fundamentos); y a quién deberíamos incluir en esa educación (políticas educativas); y en qué espacios; y en qué tiempo; y cómo nos relacionamos las personas que nos dedicamos a la educación (la organización y gestión de instituciones educativas).
La Pedagogía, por tanto, es una ciencia crítica, pues aunque su vocación es práctica, educar, su mirada está llena de preguntas amplias, que van al "ser" de la educación y a cada una de sus facetas o ingredientes. En su mirada, por tanto, se integran los ojos de la filosofía, de la ética, de la política, de la sociología, de la antropología y de tantas otras ciencias.
La Didáctica, (del griego, "Didactikós" o "enseñar, instruir, explicar"), en contraste, enfoca su atención en el "arte o técnica" de la enseñanza. Ofrece pautas a los educadores para que enseñen cierto contenido, cierta habilidad o valor a ciertas personas. Es una ciencia práctica, aplicada y es una ciencia humilde, pues se pregunta cómo ayudar al otro a aprender algo mejor. Incluye:
Los métodos o técnicas o estrategias de enseñanza
La secuencia u organización en el tiempo de los contenidos de enseñanza
Los materiales o recursos o herramientas para el aprendizaje
El diseño de las actividades de aprendizaje
Las estrategias y pruebas de evaluación
Las relaciones entre ambas son complejas. Podemos decir que la Pedagogía tiene una vocación más abstracta y teórico-reflexiva (crítica) que la Didáctica, más netamente práctica. O que la Pedagogía es más transdisciplinar (filosofía, sociología, política, ética, etc.) y la Didáctica es más específica y autónoma como disciplina. O que la Pedagogía se hace preguntas más transversales (qué, para qué, por qué, dónde, a quién) y la Didáctica se hace preguntas más procedimentales (el cómo).
Un segundo sustantivo fuerte de la asignatura es el "currículum". Etimológicamente, el término curriculum viene del latín y significa camino, trayectoria, secuencia. El Curriculum es un cuerpo organizado de conocimientos que conforman el QUÉ se enseña/aprende. La Didáctica, en contraste, recordemos, nos indica el CÓMO se enseñan esos contenidos curriculares (es decir, cómo ayudar a otros a aprender ese programa).
Pero hay muchas formas en que el currículum puede ser entendido y puede ocupar un lugar más o menos central en la organización del proceso educativo. Veamos, al menos, tres diferentes:
1. Currículum como MODELO o PLAN pormenorizado de la práctica educativa. Como si fuera un libro de "recetas" de cocina, el currículum, según esta forma de entenderlo, nos indica qué debemos de enseñar e, implícitamente, cómo debemos hacerlo. Qué lección dar cada día del programa. Tiende, por tanto, a promover clases expositivas o bien actividades muy enfocadas en asegurar la adquisición de ciertos contenidos.
2. Currículum como declaración de los OBJETIVOS de aprendizaje, de aquello que el proceso educativo debe asegurar que los aprendices adquieran, aprendan. Como comentamos en clase, a propósito de la reflexión de Noelia, es todo un arte definir esos objetivos (para que sean suficientemente claros, factibles, relevantes). En esta segunda perspectiva o entendimiento del currículum, las instituciones educativas y los profesionales de la educación pueden explorar diferentes procedimientos para ayudar a los estudiantes a alcanzar esos objetivos. Hay, por tanto, un mayor grado de autonomía didáctica, aunque la labor del maestro/a y de lo que se hace en clase se subordina a esos objetivos.
3. Currículum como PROYECTO e investigación elaborada de forma colectiva, comunitaria. En esta línea, liderada, entre otros, por Lawrence Stenhouse, el currículum "emerge" de la interacción de educadores y educandos, como parte de su indagación para responder a las necesidades que experimentan en un contexto concreto. Un programa similar de estudios, por tanto, evoluciona de forma diferente si ese docente tiene una u otra formación, o si los estudiantes tienen unos u otros intereses, o si la escuela está en un extrarradio multicultural de una gran capital europea o en un contexto rural de la España vaciada. Es la comunidad educativa, liderada por un maestro/a que diseña e investiga su propia práctica pedagógica, la que, en retrospectiva, puede definir mejor el currículum que ha desarrollado, esto es, los aprendizajes que han obtenido. Por tanto, en esta perspectiva del currículum, lo más importante es el proceso (más que el resultado, siempre dinámico), y es el contexto (más que el "texto" del programa de estudios).
¿Es esta visión educativa algo utópica? En realidad, cada perspectiva puede combinarse en diferentes momentos de un proceso educativo; también pueden combinarse simultáneamente, tomando un poco de cada una, integrándolas. No son perspectivas necesariamente excluyentes.
Pero es verdad que en nuestra sociedad actual, escolarizada según ciertas normas y planes de estudio estatales, resulta un desafío poner en marcha la tercera perspectiva. Aun así, hay excepciones. Por ejemplo, el sistema de educación infantil de los países nórdicos, que tanto prestigio tiene a nivel internacional. O las escuelas Waldorf (y en otra medida, las escuelas Montessori). Así nos lo explica Noelia StGeorge:
Las relaciones entre Currículum y Didáctica también son complejas. Podemos caer en la tentación de pensar que el currículum establece el qué se enseña y la Didáctica nos ayuda a cómo enseñarlo. Pero, como puede verse en la tercera perspectiva del currículum, la didáctica o metodología de aprendizaje puede determinar el currículum de aquello que se ha aprendido. En cambio, desde la perspectiva curricular primera, el currículum como modelo o programa detallado y sistemático de enseñanza, impone de algún modo una didáctica, una forma de enseñar.
¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Primero elegimos el currículum y luego decidimos cómo enseñarlo? (perspectiva 1 y 2). ¿O primero optamos por una forma de enseñar y aprender, una didáctica, pues y, en virtud de ella, se conforma aquello que se aprende (perspectiva 3)? La Pedagogía no es una ciencia exacta. Es una ciencia social, sometida a discusión, a constante revisión crítica. Sometida, pues, a la intersubjetividad histórica, ideológica y social.
Y para agregar una capa más de la cebolla, más hilos a esta madeja, Jackson nos propuso una reflexión adicional, el concepto de "currículum oculto". El currículum oficial es aquello que en un programa o plan de estudios o de clase se declara que se va a enseñar y aprender. Pero una cosa es lo que se enseña y otra, mucho más amplia es lo que se aprende. Cuando una maestra da una clase, los niños/as no solo aprenden aquello que dice, sino también aspectos tan variados como el prestigio (o no) de su autoridad, los turnos en que se puede (o no) participar, la ideología implícita en lo que dice, también valores morales, comportamientos sociales, significados, etc.
Me gusta cómo lo define el edutuber Emmanuel Martínez: cada vez que el profesor hace (o no hace) algo, los estudiantes aprenden algo que el profesor no dice. No sólo el currículum oculto se deriva a la actuación del docente. También de la arquitectura del espacio, de la organización de los tiempos, de la estructura de evaluación del programa, etc.
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